Después de haber visto celebrar a los miembros de la manada su puesta en libertad o lo que es lo mismo - celebrar su impunidad tras violar brutalmente a una joven a una mujer- los hemos visto de vacaciones por todo el Estado, intentando renovarse el pasaporte pese a tener que entregarlo por orden judicial sin que ello haya supuesto su entrada en prisión.

Podríamos pensar que pocas cosas peores podrían suceder ya. Pero por si todo esto no fuera suficiente burla y provocación, hemos sido testigos de un paso más que roza lo surrealista: el Ministerio de Defensa, dirigido por la ministra mujer Margarita Robles, levantaba la suspensión al militar que a “estar en activo y pendiente de asignación de destino”.

Las consecuencias de la impunidad

La completa impunidad con la que el aparato judicial podrido y machista ha tratado el caso de la manada y que ha acabado con la puesta en libertad de sus miembros ha mandado un mensaje claro y sus consecuencias no se han hecho esperar como tristemente veíamos en el caso de los detenidos en Canarias por drogar y violar a una chica que no solo no mostraban ningún tipo de remordimiento si no que se reivindicaban como “La Nueva Manada”, manada de violadores claro, ellos también. O el caso de la violación múltiple por parte de cuatro jóvenes de familia adinerada en Alicante a una joven de 19 años.

Todos estos hechos demuestran que la puesta libertad y la protección que la justicia ha brindado a este grupo de violadores lejos de ser una condena y un aviso a navegantes para los violadores se ha convertido en todo lo contrario: una llamada a agredir a las mujeres sin ningún tipo de consecuencia. Impunidad que en esta ocasión es amparada además por un ejército que permite violadores en sus filas como si nada hubiese ocurrido.

Un ejército podrido de machismo

Es un verdadero escándalo como el ejército español podrido de machismo permite volver a estar en activo a este violador y no solo eso eso si no a cobrar un 33% más de sueldo del que ya cobraba el militar de la manada mientras estaba en prisión. Esto no es ninguna casualidad tampoco. Al igual que el aparato judicial, la casta militar tampoco sufrió ninguna depuración tras la caída de la dictadura y por tanto sigue manteniendo a través de sus más altos mandos los mismos principios e ideas que en el franquismo encerraban a miles de mujeres en las paredes de sus casas. Ahora ante un caso de violación de estas dimensiones decide dar manga ancha en total sintonía con el poder judicial a los violadores como ya ha hecho otras veces. Y es que en estos últimos años hemos visto como la jerarquía del ejército español heredera directa del franquismo y podrida de machismo ha hecho oídos sordos ante las denuncias de violaciones dentro de sus propias filas. Como el caso de la soldado que denuncio una violación múltiple el pasado 10 de diciembre en el acuartelamiento de Boadilla en Málaga o cuando en otras ocasiones las denuncias de acoso sexual por parte de superiores han acabado en vía muerta e incluso en ocasiones castigando a la denunciante. Y muy parecido es el caso del guardia civil miembro de La Manada, que también vuelve a “estar en activo”. Más de lo mismo. Impunidad para todos ellos. ¡Es repugnante!

El gobierno “feminista” del PSOE y su “respeto” a la justicia patriarcal.

Si la libertad de los violadores de La Manada ya retrató claramente cuál es el tipo de feminismo que practica el nuevo gobierno, esto ya ha sido demasiado. Cientos de miles de mujeres salimos a las calles indignadas ante la puesta en libertad para gritar basta ya de justicia machista y exigir que estos energúmenos volvieran a prisión. El gobierno de Pedro Sánchez por boca de sus ministras manifestó su “respeto” a esta decisión judicial. Algo completamente inaceptable. Pero es que encima ahora el Ministerio de Defensa, dirigido por una mujer, levanta la suspensión al militar para que éste rehaga su vida como si nada hubiera sucedido. Y encima nos dicen que al menos “no le han concedido destino”. ¿Se ríen de nosotras? Es realmente increíble que se nos trate de vender la idea de que son un gobierno que defiende a las mujeres cuando a la hora de la verdad permiten a los violadores campar a sus anchas, como demuestra esta nueva actuación. Basta ya de excusas, de gestos y de campañas publicitarias vacías de contenido. Si pretenden convencernos de que ya no hace falta movilizarnos porque hay muchas mujeres al frente del gobierno aquí están las pruebas concretas de que es más necesario que nunca tomar las calles con fuerza. ¡Eso no es feminismo! ¡Es patriarcado en estado puro y las que lo sufrimos no vamos a detenernos!

Solo podemos confiar en nuestras fuerzas

Hechos como éstos demuestran de una manera muy clara cómo el aparato del Estado y todas las instituciones que lo forman desde la corona al poder judicial pasando por el ejército están totalmente podridas de machismo. Nos muestran cómo nuestra lucha necesita de un programa que denuncie y combata el sistema capitalista y patriarcal que provoca nuestra opresión. Como gritamos en las manifestaciones ¡No es un caso aislado! No podemos tener ninguna confianza en unas instituciones que legislan, juzgan y castigan a las víctimas para que el machismo siga existiendo matando, violando, acosando y explotando a las mujeres. Por eso para acabar con nuestra opresión solo podemos confiar en nuestras propias fuerzas para construir un movimiento que como hicimos el 8 de marzo, el pasado 10 mayo o en las manifestaciones masivas contra la libertada de la manada, denunciando a los que defienden este sistema, construyendo feminismo revolucionario y anticapitalista: sólo con nuestra fuerzas y con este programa de lucha nos podremos liberar.

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