Casi 500 días después de la desaparición de Diana Quer se ha encontrado su cuerpo sin vida y su asesino ha sido detenido.

 Las circunstancias que han rodeado el asesinato de Diana están nubladas por rumores y actitudes machistas, que los medios de comunicación han tratado de extender culpabilizando antes a la víctima o a su entorno familiar que al agresor. Una vez más, el cuestionamiento sobre la víctima ha sido el eje central del debate público que se ha hecho acerca de la desaparición de Diana. Cuestionando su forma de ser, de vestir, su vida íntima, la de su madre y amigos. Una vez más, los medios de comunicación se olvidan de que en cualquier caso de violencia machista el culpable es el agresor y no la víctima. Que no existe ninguna excusa que justifique o atenúe la responsabilidad del agresor.

Finalmente Diana Quer será considerada víctima de violencia machista. Sin embargo esto no ha ocurrido porque la legislación española reconozca que, cuando un hombre mata a una mujer cuando esta se resiste a ser violada, se trata de un acto de violencia machista. Porque lo cierto es que la legislación española no reconoce esto. En esta ocasión, ha sido así por la enorme indignación social que ha causado un nuevo caso como este. La legislación solo reconoce la violencia machista cuando el agresor y su víctima mantienen o han mantenido una relación sentimental. Esto sucede pese a que prácticamente todos los organismos internacionales de derechos humanos, coinciden en que una mujer agredida por el mero hecho de ser mujer, sea dentro del ámbito privado o en el ámbito público o social, deberá ser considerada víctima de violencia machista en todos los casos.

Es repugnante el show mediático al que los medios de comunicación han sometido este caso. Titulares que culpabilizaban a la víctima, que criticaban su forma de vida, que ponían bajo sospecha a la madre, que llegaban incluso a juzgar como actuaba su hermana. Esto, por supuesto, tampoco ha finalizado cuando por fin el caso se comienza a esclarecer. Ahora los titulares también pretender restar responsabilidad a su agresor. Ahora algunos medios de comunicación se lamentan sobre “el error del asesino” al referirse a que el asesino no le robó el móvil antes de secuestrarla. Parece ser que el deber de los medios de comunicación sea ahora dar las pautas para el próximo que quiera secuestrar a una mujer. Porque el error parece ser que no fue secuestrar, intentar violar y acabar asesinando a una mujer sino no robarle el móvil después de hacerlo. ¡Qué auténtico escándalo!

¡Ya está bien de culpabilizar a la victimas!

Solo en el Estado español ya son 947 las víctimas a causa de la violencia machista contabilizadas desde el año 2003, año en el que empezaron a recogerse estadísticas. Solo en el pasado año 2017 fueron un total de 98 las víctimas de feminicidios*. Desde Libres y Combativas exigimos un castigo ejemplar para todos los responsables de las violaciones, maltratos físicos y psicológicos, asesinatos y desapariciones de mujeres.
Basta ya de hipocresía, de lamentaciones y palabras vacías sobre pactos de Estado que caen en saco roto para que terminemos siendo las mujeres trabajadoras quienes sufrimos directamente las consecuencias. No solo las consecuencias de las agresiones físicas, también la violencia judicial e institucional contra nosotras que crea las condiciones para que estas agresiones se produzcan, que ampara a los maltratadores y culpa a las víctimas, que recorta brutalmente las ayudas a la dependencia y los programas de ayuda a las víctimas y que nos condena a una vida de precariedad. Desde Libres y Combativas sabemos que la única forma de acabar con la violencia contra las mujeres es con la lucha y la organización.

¡Basta ya de impunidad!
¡Al volver a casa no queremos ser valientes, queremos ser libres!

 

* Según feminicidio.net

 

 

 

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