¡La Manada es el sistema!

Esta mañana conocíamos que la Audiencia de Navarra ha desestimado la petición de ingreso en prisión para los violadores de La Manada al “no apreciar riesgo de fuga” y por tanto, mantiene la libertad provisional de estos criminales pese a la condena irrisoria de nueve años de prisión (por abuso, y no por violación). Los jueces además señalan que “no podemos obviar que los encausados estuvieron privados de libertad prácticamente dos años” y que “han cumplido las condiciones impuestas”. Es una auténtica burla y un escándalo mayúsculo.

Por si esto no fuera suficiente, además hemos tenido que soportar las declaraciones del abogado de los miembros de La Manada que alegaba que “hoy todos respiramos” y que la petición de que estos cinco energúmenos reingresasen en prisión provisional “era absolutamente inapropiada y no podía tener cobijo”.

Lamentablemente, esta bochornosa noticia no es ninguna sorpresa. Esta sentencia es un ataque contra todas las mujeres, pone una diana sobre nosotras y legaliza la impunidad de los agresores y violadores –después de este caso las violaciones y agresiones sexuales en grupo en el Estado Español se han multiplicado escandalosamente. Pero como hemos gritado en muchas manifestaciones, no es ningún caso aislado. Hemos visto como los mismos jueces que permiten que La Manada campe a sus anchas hoy, condenó a sólo 10 meses de cárcel por “maltrato ocasional” a un hombre que acuchilló y trató de asfixiar a su pareja porque “se detuvo él solo y al final no la mató”; cómo el juzgado de Valencia rebajó la pena de prisión a un hombre que violó y golpeó a una mujer durante horas porque ella “tenía formación en teatro” y pudo “dramatizar” su declaración, o cómo la Audiencia de Lleida condenó por abuso y no por violación a dos hombres que violaron a una joven en una discoteca porque “aunque la chica lloró y les pidió que parasen, no gritó ni se resistió”. Todos estos casos terroríficos no son la consecuencia de una insuficiente formación de género de los jueces y juezas. No. Son ejemplos de cómo la justicia está supeditada a los intereses de los y las capitalistas y de cómo el aparato del Estado necesita de estas sentencias para contener la movilización social. ¡La Manada es el sistema!

Desde Libres y Combativas, el Sindicato de Estudiantes e Izquierda Revolucionaria sabemos que sólo la movilización en las calles y la presión social podrán frenar los ataques que sufrimos millones de nosotras. Este último año hemos tomado las calles una y otra vez en defensa de nuestros derechos, contra la justicia patriarcal y contra este sistema que nos oprime y explota: protagonizando una huelga general feminista histórica el 8M, en la huelga general estudiantil del 10 de mayo contra la sentencia de La Manada, en solidaridad con Juana Rivas o las temporeras de Huelva, contra la violencia machista el 25 de noviembre o en la huelga estudiantil por una educación sexual inclusiva en nuestras aulas. No abandonaremos las calles hasta que rompamos con este sistema capitalista que alimenta la lacra de la violencia machista. Por ello y más que nunca, no sólo tenemos que impulsar con todas nuestras fuerzas la huelga general feminista este próximo 8 de marzo, para que trabajadoras y jóvenes volvamos a llenar las calles y durante 24h paralicemos todo, sino que también debemos seguir organizándonos bajo la bandera del feminismo revolucionario y anticapitalista y luchar por la transformación socialista de la sociedad.

¡Basta ya de justicia machista y reaccionaria!

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