Ceuta es el escenario de una auténtica cacería racista. Mientras miles de personas migrantes malviven en las calles, una turba ultraderechista recorre la ciudad persiguiendo, agrediendo y señalando a personas por el simple hecho de tener origen magrebí. Y lo hace con una impunidad escandalosa.
PP y Vox han alimentado esta barbarie desde el primer momento, hablando de “invasión”, criminalizando a personas que sólo buscan escapar de la pobreza y la miseria y exigiendo más policía, más ejército y más expulsiones. Deshumanizar a las víctimas es la forma de justificar la política racista y xenófoba más despreciable.
Y mientras la extrema derecha señala a las personas migrantes como el enemigo, en lugar de garantizar una acogida digna, la respuesta del Gobierno del PSOE es reforzar las leyes de extranjería, facilitar las expulsiones y endurecer las condiciones para pedir asilo. Así sólo dan oxígeno a Vox y al PP y refuerzan su demagogia racista.
No nos engañan: nuestros enemigos no son nuestras compañeras migrantes. El racismo sirve para dividirnos y enfrentar a la clase trabajadora mientras los responsables de la precariedad, la explotación y la miseria siguen haciendo negocio.
Como feministas, antirracistas y antifascistas lo tenemos claro: la lucha de las personas migrantes es nuestra lucha. No permitiremos que ninguna persona sea perseguida, agredida o criminalizada por haber nacido en otro sitio. No podemos mirar hacia otro lado. Necesitamos organizarnos para hacer frente a la extrema derecha.
Ante la derecha, los métodos de la izquierda reformista y la ofensiva capitalista reaccionaria sólo nos dejan una salida: la organización y la solidaridad internacionalistas. Es necesario acabar con los CIE, con la situación de abandono de los centros para menores extranjeros, con las expulsiones y con todas las políticas racistas y fronterizas. Frente al racismo, unidad de clase obrera. Ante el fascismo, organización y movilización.
¡Abajo los muros y las fronteras. Arriba la solidaridad de clase!
¡Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases!
¡Nativa o extranjera, la misma clase obrera!





